Lid

Retadas dos deidades

equivalentes impersonales

a la conciencia generalizada

de la envida humana

por noquear lo ajeno

lo que las ley divina ha vetado

por miedo a ser verdadero

real y necesario

por temor a idealizarlo

por el rencor de unos

y el pánico generalizado

a sacarlo de su anonimato.

Una situación indescifrable

confrontación impredecible

dos almas errantes

dos sendas paralelas

una ínfima probabilidad de encontrase.

Fueron causa de un desarme

del vicio de la palabra

de calumnias de mentes “audaces”

ensartadas por cupido

dos almas dispares

qué motivo les sostenía

qué estadística evaluaría

la inverosímil casualidad de enamorarse.

Vagar discordante

discontinuo caminar

entre dos mentes exasperantes

deseando ambas lo mismo

negándose.

Desvarío interno

qué pecado habían cometido

salvo un presagio

un saludo intempestivo

… Una parrafada que varió el devenir

diseñó un incierto recorrido.

Una a puesta malparida

una partida de cartas amañada

un campo de amapolas segadoras

un arrecife constante con resaca interminable

… Dos peones en un genocidio

ambos en el corazón herido.

La dicha del desafortunado

apuesta perdida de antemano

sin siquiera permitirles una gracia

una última voluntad

el conocimiento del enamorado.

Experiencia devastadora

que arrastran por igual

cada cual con sus “pecados”

debilidades y desvaríos

encauzados como marionetas

por un agónico transitar

… Sin tiempo

… En el espacio

vetados de antemano.

Cómo sacar provecho

a un cuento acabado

Cómo deshacer un futuro consensuado

Qué posibilidad

si lo único que poseen

va de mano en mano.

Únicamente la mente juega en su lado

suerte dispar

dependiente de su estado.

Ella…

Y unos sentimientos encabronados

por verse encadenados

separados y amordazados

por dos “deidades” juzgando por separado

jugando con su debilidad

la sumisión de dos corazones palpitantes

separados de antemano

que luchan por oponerse

por no someter su suerte

a un destierro sellado de antemano

por el empecinamiento de una creencia  

de la utopía del ser humano

la imposibilidad de variar lo marcado

que no busca salida airosa

cuando dos seres que se buscan

se encuentran

se necesitan

se consumen

por gracia divina

por desgracia humana

en el desarraigo confabulado

de un amor amañado.

O.

amantes Poesía

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