Lugar

Miradas opacas nos sirven de guardaespaldas recreando un silencioso anonimato únicamente acompasado por el vaivén de nuestras manos, el sinuoso y meloso transitar de nuestros cuerpos, mientras la espumosa marea que sana nuestras almas va descontado el minutero que marca impetuoso el instante de volver de nuevo a separarnos.

Una danza en el ocaso diario reiterativa en el devenir de los días, conjugando semanas, recreando meses, diseñando años. Un tiempo perenne en un espacio ilimitado, diseñado en nuestras mentes por ensoñaciones que focalizamos.

Senda de arena ocre por las lágrimas de corazones que pasaron, desbrozaron el camino delimitando la senda que sana nuestro estado.
Sin escondernos detalle alguno, incapaces de mantener nuestras miradas en silencio, ni nuestros ojos separados, encarados repasamos los rasgos y gestos, los ademanes y aspectos, preocupados en no olvidarlos, en no tener que poetizarlos, versándolos en cuartillas que no alcancen a exponer lo que sin hablar expresamos.

Nos sentimos libres mientras tras las ensoñaciones avanzamos, sin posponer las cuestiones que nos atañen, sin dejar cabos sueltos en el pasado, sellando imanes nos focalizamos en la mente acompañante, preguntándonos… por qué ha pasado tanto tiempo, por qué nos mantuvieron separados, quién elige los ligamentos, cómo se acaba con un juego añejo y contrastado,…, tantas preguntas que ni siquiera contestamos.

Despertamos de repente de un letargo acumulado. Uno al lado del otro, con los músculos tensados, los cuerpos sudorosos y doloridos, pero satisfechos de yacer encamados. Con los ojos enrojecidos y desorbitados, los labios jugosos y ardientes, encabritada la pasión y encadenados los sentimientos por un devenir merecido en un acto consumado.

Una simple caricia, labios fusionados, cuerpos que se rozan insinuando. Una mirada que se entrecruza diseñando la incógnita resuelta cuando de nuestros corazones susurran te amo.

O.

amor Poesía

21 Comentarios Deja un comentario

  1. Pude verme en esos ojos
    Y La Paz que me alcanzaron
    Aún la traigo conmigo
    Muy dentro de mis ganas
    De que no te vayas
    De quedarme mirando esos ojos
    Por siempre
    Pero me voy y te llevo conmigo
    En cada latido
    Cada vez que sueńo
    con el corazón
    Despierto y no olvidando
    Cada gesto cada suspiro
    De mi lugar preferido
    Tu mirada
    Mi paz
    Mi casa
    De donde nunca
    Me he ido porque
    Nunca he dejado de pensar
    Somos el uno del otro
    Desde que nos conocíamos
    Y quien no los quita?

    Abrazo 😊🙏🏻

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  2. No hacer caso de nada ni de nadie cuando se despierta de una ensoñación así. Sin tener que responder a los “por qué ahora” y “por qué no antes”. Vivir la quimera de que algún día los sueños te respondan. Un abrazo y buena semana.

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  3. Hubo un tiempo en que tuve un amor al que veía de tarde en tarde… cuando nos veíamos no podía dejar de tocarle, era como si quisiera atrapar su esencia para no perderlo los meses que tardábamos en vernos. No necesitábamos apenas hablar, era algo tan pasional que las palabras llegaban varias horas después de encontrarnos cuando ya caíamos exhaustos y relajados. Entonces hablábamos pero sin perder el contacto…
    Tu escrito me ha hecho revivir aquellos momentos con toda intensidad.
    Un abrazo.

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