La envidia me estrangula
Entretejiendo mis pensamientos
La cabeza un bombín atolondrado
Paralizando el latido
Colapsando las arterias
Que conducen mis sentimientos
Por no ser la almohada
Última en darte las buenas noches
La primera en darte los buenos días
En amanecer a tu lado cada día
Que sujetas entre tus brazos
Recibiendo tus caricias
El colchón que se amolda a tu cuerpo
La sábana que sosiega tu fisonomía reconfortsndo tu soñolencia
El aire que revolotea cuando el amanecer habla
Desperezándote de tu sueño
Ese aroma que revolotea sobre tu cama
Dándote los buenos días
Con un beso con sabor cafetero.
O.


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