La riada difuminaba cada mañana la clarividencia noctámbula su rostro obligado a tantear la opacidad diaria aquella que tanto atormentaba desprotegido de su coraza nocturna de las sombras que protegían su silueta. Tras la capa conspiratoria nadie se acercaba un fortín atormentado para su cuerpo solapaba la candidez de su alma agasajándola con ronroneos... Leer más →


Un poema que respira deseo y memoria. – Ese tiempo suspendido que ella evoca, donde una mirada basta para encenderlo…
Muy bueno, compañero. Fuerte abrazo.
👏🏻👏🏻👏🏻👍🏻
Que hermosa entrada, me habla de todo lo que aún mi alma mantiene intacto a pesar del tiempo y espacio..
LyS, qué fuerza tiene este poema que condensa un universo entero en un solo instante. Esa manera tuya de convertir…