La riada difuminaba cada mañana la clarividencia noctámbula su rostro obligado a tantear la opacidad diaria aquella que tanto atormentaba desprotegido de su coraza nocturna de las sombras que protegían su silueta. Tras la capa conspiratoria nadie se acercaba un fortín atormentado para su cuerpo solapaba la candidez de su alma agasajándola con ronroneos... Leer más →


Totalmente cierto. La presencia es lo único que puede dar testimonio de lo que se siente, con una mirada, con…
Hola, amiga, volví a los blogs, espero tu visita y si quieres like y mensaje, gracias
Lo Merece todo merece la vida
Me alegro te haya gustado
Gracias!!