Creía que solo existían
Esas cuatro paredes pintarrajeadas
Donde había sobrevivido la mitad de mi vida…
¡¡Y llegaste tú!!…
Derribando ese escenario fantasmagórico
En el que estaba encarcelado
Mostrándome lo que había tras los murales
Cuatro estaciones anuales
Con variaciones paisajistas
Donde ninguna era semejante
Y un mundo en derredor alrededor
Lleno de sentimientos y pasión
Donde amarnos a cada instante
Con un espacio reservado
Donde conectarnos sin ser molestados… Sin presencias ancestrales.
Las manos apretando
Como si fuera un adiós
Siendo una presentación
Del la figuras de ambos
De esas fisonomías desconocidas
Por habernos enamorado mentalmente.
Pudiendo mirar os a los ojos
Y dar a conocer el deseo palpable
Satisfacer nuestra pasión vocal
Con nuestras miradas embelesándose.
Dando paso a nuestras curiosidades
Nuestros pensamientos y sentimientos
Fortalezas y debilidades
Besándonos como dos jovenzuelos
Prometiéndonos amor enterno
Un casamiento mental surgió en aquel parque.
Como testigos…
Un árbol y una fuente
Como padrino…
Un sencillo banco
En el que depositamos lo que poseíamos
El devenir consensuado
El mapa que marcaba el sendero del viaje
Introduciéndolo en su caja fuerte
Evitando ser sisado por la envidia del diablo.
O.


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