Late…

Táctiles sensuales
perturban el latido
del ritmo cardíaco
Acunándolo suavemente.

Armazón de hielo
desvaneciéndose la pasión inflingida
el trasiego acentuado
por la consecuente ternura del momento.

Denostado iceberg
contratado por el diablo
diluyen las estalactitas
al amparo de fragor de la mano.

Tras la sisa continuada de la pasión
el deterioro exponencial de los sentidos
deterioro sentimental por el melancólico exilio.

Ése asfixiante perfume
ése persistente masaje
devuelvolviéndole el perecedero latido
de las mismísimas garras
del glacial donde le mantenían sometido.

Por no ser reclamado
por haber sido el agraciado
de los agasajos diabólicos
inmiscuyéndose en su camino.

O.

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