Que el destino está escrito es una quimera.
Lo que decidamos hacer con el tiempo futuro únicamente dependerá de lo que sintamos.
No es un mandamiento imperativo, ni un camino teledirigido… Es el contubernio de las tripas, el corazón y la cabeza.
O.
Que el destino está escrito es una quimera.
Lo que decidamos hacer con el tiempo futuro únicamente dependerá de lo que sintamos.
No es un mandamiento imperativo, ni un camino teledirigido… Es el contubernio de las tripas, el corazón y la cabeza.
O.