¡Niño!
Te ahogas inhalando la presencia deseada
Palabras inconexas exhalas en tu mirada
Castañeas los dientes tartamudeando las palabras imperceptibles
Tirita tu cuerpo por la esencia interna que emana…
¿Por qué callas?
Cuéntame lo que te sucede
No hagas del silencio
Un concierto por protegerte
Por aislarte de la vida
Con tus desvaríos mentales
Recreando círculos concéntricos
Alrededor de tu personaje.
¿De verdad te interesa?
¿O solo es cotilleo de mi reflejo?
Tengo un cuerpo con todos los sentidos prescritos
… La midara alicatada
El oído entretejido
La boca entumecida
Los hombros desmembrados
Los brazos enyesados
Y las manos temblorosas en los bolsillos.
Todo para ofrecer
Para recibir…
O.


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