Tiembla y arde su cuerpo
Acurrucado sobre mi pecho
Por los vaivenes de los latidos
Por la exaltación de los sentimientos.
Dos almas que se enrocan
En un círculo concatenado.
O.
Tiembla y arde su cuerpo
Acurrucado sobre mi pecho
Por los vaivenes de los latidos
Por la exaltación de los sentimientos.
Dos almas que se enrocan
En un círculo concatenado.
O.

muchas gracias maestro!! un abrazo
gracias Paz por tus palabras
El poema despliega una ternura íntima (una mirada que acompaña sin invadir) y convierte un gesto cotidiano en un pequeño…
Se necesita muy poco para habitarse, solo querer hacerlo, aunque se esté lejos, aunque no se esté. Muy, muy poco.…
Gracias por tus palabras
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