Él es… El sofá que amansa su cuerpo
La manta que da calor a su alma
El amasijo sobre el que sus piernas descansan
El comodín que tranquiliza sus sentimientos
El suspiro que sosiega tus pensamientos
El molde acolchado que su corazón resguarda.
El cobijo de si la tormenta arenga y la mente necesita pausa
El reloj que te diseñe un lapsus permitiendo… Que el tiempo pase bordeándola sin arrebatarte ni un instante de la vida diseñada.
O.


muchas gracias Enrique
que pases una buena noche con salida y entrada del nuevo año
fuerte abrazo
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Qué hermoso cómo conviertes lo cotidiano en refugio. Ese “él” que no es solo un sofá, sino un territorio de calma, un abrazo que sostiene sin pedir nada. Tus palabras hacen que el tiempo se siente a tu lado y respire contigo.
Gracias por este rincón de quietud tan bien tejido.
Un abrazo, poeta.
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