Toda pared
Muralla
En la más profunda caverna
Poseen una escueta grieta
Por mínima que sea
Que cuando la luz solar
Está en su apogeo
Es capaz de iluminar
El camino escondido más recóndito
Como un faro al naviero.
O esa luz que fulgurante
Sea el alma que revolotea inquieta
Recreado un espejismo
Fruto de un sentimiento acuciante
Que por un momento
Convierte en realidad el deseo
O.


Que se lo preunten Segismundo…
Siempre hay un destello de esperanza
Gracias maestro!!
Guerte abrazo
Me gustaMe gusta
Gracias Malania!!
Me gustaMe gusta
A veces basta una rendija para que todo cambie. Tu poema lo recuerda con una delicadeza luminosa: incluso en las cavernas más hondas, la vida encuentra un modo de abrir paso a la claridad. Qué hermoso modo de nombrar esa esperanza que no se rinde. Gracias por este destello que también ilumina por dentro.
Un abrazo, poeta.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Es como el camino de la vida, que a veces se vuelve una oscuridad total y de pronto aparece un rayito de luz que ilumina el camino de salida.
Bonito post.
Abrazo
Me gustaLe gusta a 1 persona