De noche te obervo
Enredada entre la sábana
Con una piena por encima
Para que no decubrir tu figura
Te despiertas perezosa
Con un aire glaciar en tu mente
Necesitada de tu intrínseco paréntesis
Dando acoplamiento al territorio casero
Mientras tus predefinidas manos
En una el café
En la contraria el cigarro
Apoyada sobre el balcón
Con tus pensamientos en blanco
En ese instante…
Cuando la oscuridad va desvaneciéndose
Y la luz del amanecer va in crescendo
Debo abandonar tu presencia rescatar mi ensueño
Buscando un rebuzo
Donde la luz no diluya mi cuerpo.
Así… Día tras día…
Hasta que me veas y compruebes que con un suave beso
… Ese soplo justo en el impás preciso
Entre la oscuridad y la luz desaparecerá el maleficio
Claudicando el hechizo
Devolviéndome a mi verdadero cuerpo y al lugar donde por las noches te observo.
O.


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