No sé…

Por mucho que me empecino
Por muchas letras que exponga lo que siento
Por mucho que intente encontrar el lugar donde invernas…

No sabré si mis cartas las lees o o no las entrega el cartero
Si ese lugar donde te resguardeces está en el mío o en otro universo…
Porque por mucho que lo intento no cosigo dar con esa pieza que me termine de descifrar el sendero

… El teléfono colapsado debes de tenerlo… Mis llamadas o no tienen cobertura o estan en un derivadas por no llevar prefijo

No sé… Sin una mano amiga o un plegaria… Una estrella fugaz identificará la dichosa pieza que minuciosamente busco, pero que no encuentro… Que me mantiene desorientado, a veces atolondrado, por su pérdida o escarceo.

No haré un alto en el camino… Solo los repostajes necesarios… Con o sin pieza, con o sin brújula… Porque, tal vez, con solo tu esencia sea capaz de dar con la tecla

Porque…  No soy capaz, ni deseo que tengo
De perderme tu dulce sonrisa
El estremecimiento que tu siluta cuando te acercas
Y esa mirada… Que te amarra cual telaraña.

Quizás… Una minúscula miga que dejaste sin darte cuenta, sea la que me permita posarme ante tu puerta.

O.

6 comentarios sobre “No sé…

Agrega el tuyo

  1. LyS, este No sé… respira esa mezcla de desorientación y ternura que solo aparece cuando alguien escribe desde una ausencia que todavía arde. Cada imagen (el cartero que quizá no entrega, el teléfono sin cobertura, la brújula perdida, la miga diminuta que podría guiar el regreso), construye un mapa emocional donde la duda no es debilidad, sino la forma más honesta de seguir buscando.
    Tu poema avanza como quien camina a tientas pero no renuncia: con cansancio, sí, pero también con esa fe íntima en que una esencia, una mirada o un gesto mínimo pueden volver a encender el camino.
    Gracias por esta confesión tan humana, tan frágil y tan luminosa.
    Un abrazo, poeta enamorado.

    Le gusta a 1 persona

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑