Si te doy mi mano no es por cortesía… Un sencillo gesto proveedor de confianza
Que a mi vera podré ofrerte lo que la distancia solo son palabras
Encauzando los sentimientos de mi alma emana
Mirándote a los ojos… Cruzando las miradas… Comprobando la certidumbre de lo que crees palabras vanas
Ofrecerte la susodicha
para saber que me tienes
en cualquier lugar, espacio y tiempo
En los avatares eventuales que se crucen
En las fluctuaciones emocionales… Cuando la mente se nubla por exceso de peso
En mi torso amoldes tus pensamientos
De alegría o de rabia
Boxeando con saña o acariciando mi pecho
Inhalando la calma… Exhalando sosiego
Mis brazos te sustenten… Te acunen
Protegiéndote del mundanal delirio
Sirviéndote de descanso Amparando tu alivio
Mi corazón es un volcán sentimental
Mi latido velará de noche y de día… Sin necesidad de descanso… Izará el tuyo cuando decaiga
Te ofrezco lo que describo cuando te poetizo… Lo que soy… Lo que siento… Aun quedándome vacío… Por esa falta de protagonismo
En silencio te suspiro… Lo que me callaría si fuese un ludópata de la posesión
– «Escoge la senda donde el tiempo no tenga reloj y el espacio sea ese oasis que te estaba aguardando»
Y tal vez un día… Cuando la luna se pose sobre el sol… Mi esencia será presencia… Y no será uno más uno… Seremos dos.
O.


Que precioso! 🥺
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