No quería ser una mosca rondando sobre la mesa
Ni una china revoloteando por el zapato
Solo esperaba el momento preciso
Ese que me prestases durante un lapsus
No atinar escogiendo el impreciso
Pero cuál era ese instante
Que nunca cuadraba
Que no llegaba…
Por miedo a perderte
Impaciente me resignaba
Amortiguado por tus palabras
Y por ese miedo a perderte
Por esas palabras que ahora son silencios
Por no haber sellado mis oídos
Ni haber seguido mis impulsivos deseos
Ni mis delirantes pensamientos…
El miedo se ha hecho realidad
Y he acabado perdiéndote…
Ahora… ¿Dónde y cómo encontrarte cuando te has evaporado sin dejar rastro alguno que guíe mis pasos?
O.


Cuando falta por hacer lo que debiste, por no dejar llevarte por tus deseos… Terminas perdiendo
Tal vez ya esta perdido… Pero lo hubieras intentado.. y tal vez…
Fuerte abrazo
Me gustaMe gusta
Me encanta cómo conviertes una simple búsqueda en una pequeña intriga cotidiana. A veces lo que falta dice más que lo que está.
Un abrazo, poeta
Me gustaLe gusta a 1 persona