Vaporoso interior
oscurece la tarde
tras la ventana,
de una escueta,
de una extraña,
de un privado
en las afueras.
Un colchón endulzado,
unas sábanas pasajeras,
jardín arrasado,
regenerada ladera,
amor o batalla.
Dos amantes siameses,
un universo de deseo,
aromatizando de placer,
la pasión desencadena la avalancha.
Labios jugosos,
húmedos y ansiosos,
sensualidad por defecto
clarifican ritmos eléctricos,
sobre erizados cuellos.
Suspiros,
susurros,
gemidos,
variantes musicales
delitantes versos.
Manos que se unen,
se estremecen, se entrelazan,
alertando los torsos,
erizando los músculos,
gestando arqueadas vértebras.
Ella sobre él,
él sobre ella,
dibujos minimalistas,
ambos diseñan.
Cielo e infierno,
entre ambos la tierra.
Una explosión,
un debacle,
un respiro,
unas cristalinas miradas,
una transferencia sentimental,
una sosegada calma.
O.


Muchas gracias!!!!
Abrazo
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Gracias!¡
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Buen poema 👏👏👏
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La escritura comunica deseos. Buen poema.
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