Máscaras…

Dos extrañ@s se conocen por casualidad.

Amb@s comparten «algo» a través de una red social.

Cada un@ con su máscara, sin concer su identidad.

Amb@s hablan… Ambos escuchan… Llegando a lo personal.

¿Algo espera del otr@?… ¿Algun@ o ningun@ se atreve a ir más allá?

¿Algun@ tomará la iniciativa?… ¿O es preferible tal como esta?

… El tiempo pasa… Y no hay marcha atrás

Una pareja que se crea en un nuevo idioma… Únicamente necesitan compensar mente y corazón… Las palabras a su vera… La mirada y la presencia las que deben perpetuar

Paradojas del destino… Tanta tecnología a distancia… Tan poca visibilidad… Donde exponer en persona todo el cúmulo de sentimientos que por escrito se atreven a mostrar.

O.

26 comentarios sobre “Máscaras…

Agrega el tuyo

  1. Solo pensar en esto me duele, no imaginas cuantas noches soñé con la posibilidad de…, más de 3000 noches y días, ahora el solo pensarlo me duele, quizá hay un tipo amor que se sienten hasta la más profundo de tu ser, incluso llenan totalmente tu vida, pero al llegar a ese punto, creo que ya no hay retorno, precisamente por todo lo vivido, lo veo muy difícil de vivir y de comprender, el tiempo tiempo lo dirá todo…nadie tiene ni idea lo que es amar a alguien de verdad en ausencia y con tantos factores en contra. Y aún así, creo que un acercamiento después de tanto, quizá no mataría el amor porque este se siente sin querer, pero si crearía más heridas… o no se…quizá… jajaj me tocó tu entrada disculpa, use tu blog para exteriorizar…un abrazo

    Le gusta a 1 persona

  2. Te comparto un escrito que encontré por ahí y me sentí muy familiarizada en línea a tu entrada…

    Un sentimiento no se vuelve verdadero por la cercanía ni por la distancia.
    Tampoco por la presencia constante ni por la ausencia.
    Nada externo lo legitima del todo.

    Lo que lo hace verdadero es otra cosa: su coherencia interna.

    Un sentimiento es verdadero cuando no necesita disfrazarse para existir.
    Cuando no depende de condiciones para sostenerse.
    Cuando, incluso en la contradicción, no deja de ser honesto contigo.

    La cercanía puede intensificarlo… pero también confundirlo.
    La distancia puede purificarlo… pero también idealizarlo.
    El “ser” puede encarnarlo… y el “no ser” puede volverlo más consciente.

    Pero nada de eso lo define completamente.

    El amor, cuando es profundo, parece moverse en otra dimensión:
    no se explica del todo por la lógica del tiempo, ni por el espacio, ni por la reciprocidad.
    Simplemente es.

    Y sin embargo —y aquí está lo verdaderamente importante—
    que el amor “sea”, no significa que deba vivirse de cualquier forma.

    Ahí aparece tu mayor acto de conciencia:
    entender que puedes amar sin razón…
    pero no sin dirección.

    Porque amar también implica responsabilidad contigo.

    Decidir cómo vivir ese amor no lo hace menos verdadero,
    lo hace más consciente.

    Elegir la distancia no niega el amor.
    Elegir el silencio no lo destruye.
    Elegir cuidarte no lo traiciona.

    Al contrario: lo dignifica.

    Porque entonces el amor deja de ser solo un impulso que te atraviesa,
    y se convierte en una forma de estar en el mundo sin abandonarte a ti mismo.

    Quizás ahí está la respuesta que ya intuyes:

    El amor verdadero no es el que está cerca o lejos,
    ni el que permanece o se va,
    ni el que se cumple o se queda en posibilidad.

    El amor verdadero es el que, aun existiendo,
    no te rompe…
    no te reduce…
    no te obliga a dejar de ser tú.

    Y cuando logras amar así sintiendo profundamente, pero eligiéndote
    no estás perdiendo al otro…

    estás encontrándote contigo.

    En mi caso ya he vivido y sufrido tanto para encontrar por fin un lugar para amarme y amarlo.

    Le gusta a 1 persona

  3. Solo yo puedo saber que tan verdaderos son, el tema es que no sé si los de la otra parte realmente lo son, o solo ilusión, el hecho de que no pretenda cambiar la distancia, no significa que mis sentimientos no son verdaderos, para mi lo son, yo son la única que se que cosas he hecho por amor …incluso a través del tiempo y la distancia.

    Le gusta a 1 persona

  4. Y qué tal, estemos tirando con ello todo lo logrado hasta ahora, un tipo de libertad y una relación que ni siquiera tiene nombre, algo único…

    Le gusta a 1 persona

  5. A veces hay personas que se convierten en la oportunidad de subir al único tren real que pasará en tu vida 🥺…quizá tengas razón, pero en realidad nada se sabe hasta que no se dé…o no se de…un abrazo

    Le gusta a 1 persona

  6. Tal vez te equivocas
    Tal vez se adaptaría si dus sentimientos son verdaderos
    Porque siempre hay solo tren que pasa una vez
    Si esperas en el andén pueda volver a suceder… incluso si ya asentad@… se acerca de a poco y vas viendo y lo que es y hay es verdadero
    Tal vez … Quizás neceita una oportunidad
    Gracias por compartir
    Saludos

    Le gusta a 1 persona

  7. No hay máscaras si de verdad empresas tus sentimientos
    No a través de palabras.. de hechos… Nunca es tarde para encontrarde de nuevo y ver…
    Porque si fue y es verdadero… Podréis sacar lo que no se pudo en momentos por circunstancias de la vida… Por piedras en el camino

    Le gusta a 1 persona

  8. Qué bien señalas esa paradoja: tanta palabra que se atreve a decirlo todo y, al mismo tiempo, tan poca presencia capaz de sostenerlo. Las máscaras no siempre son engaño; a veces son la única forma que encontramos para acercarnos sin rompernos. Pero también es cierto que, si se quedan demasiado tiempo, terminan decidiendo por nosotros. Quizá el desafío esté en saber cuándo protegen y cuándo esconden, cuándo acompañan y cuándo impiden que algo verdadero pueda darse. Gracias por abrir este espacio donde uno puede mirarse un poco más de frente, incluso detrás de la máscara.
    Un abrazo, poeta.

    Le gusta a 2 personas

  9. Me inspiraste para escribir algo y compartirlo aquí…Espero te guste.

    No elegí la ausencia…ni las máscaras
    me fueron impuestas

    Y en ella me rompí,
    pero también me transformé.

    Lo que dolía terminó volviéndose sagrado,
    porque en ese vacío entendí lo que era real en mí.

    Insistí durante años en arrancarle la máscara,
    como si en la presencia estuviera la verdad…
    hasta que entendí que era justamente ese modo,
    intocable, invisible,
    el que lo sostenía todo.

    Porque lo que no se habita
    no se desgasta,
    y lo que no se alcanza
    permanece intacto.

    Y también entendí algo más:
    hay cosas que la vida se lleva consigo,
    transformaciones, dolores, incluso alegrías,
    que no pueden deshacerse
    como si nunca hubiesen existido.

    Marcan demasiado profundo.
    Se vuelven parte de lo que uno es.

    Y en ese sentido,
    jamás cambiaría lo bello que se logró,
    aunque haya dolido,
    aunque no haya sido completo,
    aunque no haya sido real en la forma que el mundo entiende.

    Porque fue verdadero.

    Y ahora sé
    que traerlo a la presencia sería deshacer el camino,
    volver atrás,
    desvirtuar lo que el tiempo y el silencio construyeron.

    Por eso no lo toco,
    no lo bajo a un mundo donde podría perderse…

    elegí dejarlo ahí,
    donde nada se rompe,
    donde todo permanece,
    donde es perfecto para siempre.

    Donde habita lo eterno:
    en aquello que no necesita existir
    para ser verdad.

    Que buenos cuestionamientos, me los hice durante años…muchos años, ahora ya ni siquiera caben en mi existencia 🙂

    Le gusta a 1 persona

  10. Interesante…depende del tiempo, hay tiempos, espacios, oportunidades que solo pasan una vez en la vida, creo que si ha pasado mucho tiempo y lograron sobrepasar tiempo y espacio, es mejor cuidar ese tesoro que muy pocos pueden encontrar.

    Le gusta a 1 persona

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑