Madrugadas…

Un alma noctámbula
Se aposentará cada noche junto a tu cama… Sodeando el sueño que ostentas
Cual presencia corporal,,, te colocará la sábana refrigerará el ambiente con sinfonía aromática
Una esencia que hará garita junto a tu lecho
Comprobando que tu respiración es pausada
Tu latido sosegado
Tu estampa se mantiene indemne
Sin estridentes pesadillas
Soñando calma

Se marchará al amanecer
Cuando observe que remolona
Te vas desperezando junto a la almohada
Evitando asustar tu despertar
Que te sientas vigilada
Sin saber que vela a tu vera

Antes de partir…
Te acariciará la melena
Besará tu mejilla
Esbozará una sonrisa
Rozará tu mano
Susurrará buenos días

Sabrás quién es el que cada noche no ves
La esencia que reitera la escena del ocaso al amanecer
Como otras veces sin que te des cuenta…

… Mientras mi presencia se mantendrá inoperante… Evitando ser el impedimento de tu tranquilidad y calma.

O.

Un comentario sobre “Madrugadas…

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  1. Hay amores que jamás se van.
    Porque su intensidad, su pureza y la verdad con la que fueron sentidos sobrepasan el tiempo, la distancia, el orgullo e incluso la ausencia.

    Permanecen viviendo en algún rincón del alma, intactos, respirando en silencio dentro de nosotros, aun cuando la vida continúe y los días aparenten alejarlos; amores que, por más inmensos y sinceros que sean, no siempre encuentran un lugar donde puedan existir en paz, porque no hallan el momento, la forma, la realidad o el destino correcto para quedarse sin herirse, sin alterar, sin romper algo a su alrededor, y es entonces cuando el silencio se convierte en el único refugio posible para ellos, porqke hay sentimientos tan profundos, tan delicados y tan reales, que prefieren callarse antes que convertirse en inquietud para el alma que aman, este amor no desaparecerá jamás;
    simplemente aprende a existir de otra manera:
    como presencia invisible, como ternura contenida en el alma, como una esencia que acompaña en silencio…

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