Buscando su morada… Persiguiendo una tregua a tanto ajetreo, un baño, un descanso… Apaciguando el peregrino cuerpo
Una puerta entreabierta…
Nadie la reclama… Solitaria estancia donde descansar la nostalgia
… Un extraño gemido, acompañado de un profano grito…
¿Miedo o éxtasis?…
Rebusco avizor la procedencia del susodicho
Una habitación con la puerta entreabierta…
Aromatizada por el personaje que ocupa mi mirada… Imanta mis ojos ante semejante silueta
Dama florida, entre una telaraña de sábanas… Conocida figura que me embauca.
Sus ojos, sus labios… Y esa mirada…
La reconocería entre la algarabía, la retrataría con una venda.
No hay palabras, ni gestos… Un paseo de la puerta a la cama, como único guardián, la ropa que me sobra, la misma que a ella le falta.
Permite que me recueste a tu lado
Recorreré tu cuerpo húmedo
con la ternura de mis labios.
Desarbolaré tus defensas,
haciendo realidad los sueños que tu cabeza genera…
Sisaré tu voluntad con las yemas de mis dedos,
encendiendo la pasión que recorre tu alma y cuerpo…
Seré…
La lujuria desesperada… El clímax hecho verso.
Sexaré tu alma
profanaré tu océano...
Naufragaré entre tus laderas
esperando alcanzar la isla donde catapultar mi deseo.
Alcanzarás el cénit
ese que llevas esperando desde el último encuentro.
Aunque no es lo que andaba buscando… Se ha involucrado el mi alojamiento…
¿Qué hacer hacer… Si lo que busco es únicamente la tranquilidad de un momento?
O.


Muchas gracias lincol
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Un texto intenso que mezcla el deseo con la búsqueda de paz interior. Me gustó cómo las imágenes y las emociones se entrelazan para crear una atmósfera llena de pasión y reflexión.
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muchas gracias!
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👏👏👏👍
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