Había una vez una liebre muy vanidosa que se pasaba todo el día presumiendo de lo rápido que podía correr. Cansada de siempre escuchar sus alardes, la tortuga la retó a competir en una carrera. —Qué chistosa que eres tortuga, debes estar bromeando—dijo la liebre mientras se reía a carcajadas. —Ya veremos liebre, guarda tus... Leer más →


muchas gracias maestro!! un abrazo
gracias Paz por tus palabras
El poema despliega una ternura íntima (una mirada que acompaña sin invadir) y convierte un gesto cotidiano en un pequeño…
Se necesita muy poco para habitarse, solo querer hacerlo, aunque se esté lejos, aunque no se esté. Muy, muy poco.…
Gracias por tus palabras