Había una vez una liebre muy vanidosa que se pasaba todo el día presumiendo de lo rápido que podía correr. Cansada de siempre escuchar sus alardes, la tortuga la retó a competir en una carrera. —Qué chistosa que eres tortuga, debes estar bromeando—dijo la liebre mientras se reía a carcajadas. —Ya veremos liebre, guarda tus... Leer más →


Qué hermoso…”escuchar el silencio”…
Que hermoso…creo que en esos instantes se posa el silencio más precioso que puede existir entre dos almas danzando…
Los he visto…luceros que tocan y abrazan quedando eternamente…
[…] Cómo… […]
Me gustó. Hay encanto, hay magia. Buen domingo O.