Sombras en la noche

sombras

 

Nunca lo creyó posible

Un ingenuo

O un loco aventurero

O quien piensa que las palabras gana duelos

Los escritos paran balas

La poesía calma el odio

 

Su mente se negaba

No admitía

No consensuaba con los demás

Esos temores interpuestos

El acosador miedo de la noche

El golpe en la puerta

Esas intempestivas horas

Noches veladas

Sin dormir la calma

Madrugadas congestionadas

Los ojos enrojecidos

La mente distorsionada

No se lo creía

No simulaba

¿¿Un loco??

Un poeta de la miseria humana

Trovador protector de la racionalidad humana

 

La intuición le prevenía

Cervantes le inspiraba

Un hidalgo caballero a lomos de la nada

El ideal como escudero

La palabra como lanza

El cuerpo su armadura

Su sonrisa ironizaba

 

La madruga

De una noche oscura y tétrica

Sus sombras arreciaron a su puerta

El ronquido de la llamada

Temores reales

Letales… Esperaban

 

Diéronle caza

Sin resistencia

Sin bravatas

En silencio acepto su carga

Sicarios de la noche

Terminators de la madrugada

 

Noches sombrías

Oscuras de auxilio

Penumbras de gentío

Cada cual sálvese como buenamente pueda

… Mejor no conocer

… Mejor ser un cobarde

¿¿Humillantes??

¿¿humillados??

Humanos con cargas familiares

 

Ellos si le reconocerían

Sabían muy bien quien era

A quién buscaban

Dónde encontrarle

 

Él…

A sus anchas

Sin preocuparse

Sin guardés

Ni perro

Ni alarma

Sin la necesidad de esconderse

Ni la voluntad de disfrazarse

Demasiado hombre para hacerlo

O demasiado necio para marcharse

 

Únicamente piensa, divaga, sueña

Encara con el espejo el discurso pendiente

Tantas veces ensayado

Tan pocas recitado

Tan pocos oyentes

 

No se sobresalta con los aullidos

Ni se asusta con los ruidos ensordecedores

Ni del eco desgarrador de la noche

 

No teme

¿¿Siente la verdad??

¿¿La realidad vigente??

¿¿Es consciente de lo que sucede??

O la leyenda de don quijote le embriaga

… Enloqueciéndole

 

Los ve venir

Se somete

Para qué luchar

Es evidente

 

Nadie habitaba las calles

Nadie se cruza con esa gente

Calles y caminos solitarios

Vacíos de héroes

 

Sabía lo que le esperaba

No se resistiría

Tampoco suplicaría

¿¿Locura creciente??

¿¿Vanidad??

¿¿Orgullo de indecente??

 

Ni preguntó 

Ni pidió

Dejó todo cual estaba

El tiempo sentenciaría

Quién era el loco

Quién el delincuente

¿¿Por qué a él??

¿¿Por ser qué o quién??

¿¿Tanto miedo a alguien tan loco??

A semejante insolente

¿¿Vulgar??

¿¿Valiente??

 

Una pistola en la sien 

Mirada Penetrante

Cabeza altiva

Mentón elevado

Alma valiente

 

Un disparo

Un cuerpo se desploma

Una fosa común le espera

Otro más…

 

Irán por el siguiente

 

¿¿Cuantos más serán necesarios para que alguien …??

 

O.

Poesía

Luces y Sombras View All →

Si no sientes lo que escribes... ¿¿Cómo trasmites lo que quieres??

14 Comentarios Deja un comentario

  1. Resignación ante lo que ha de venir.
    Si no tiene remedio,
    si vienen a la caza,
    si ya han dictado sentencia,
    sin juicio y sin clemencia,
    no tiene razón resistir,
    si han venido a por mí
    no tengo miedo a morir.
    Muy bueno, LYS. Abrazos.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: