Observando cómo deambula la noche
A través del movimiento de su cuerpo
Rítmica sobre un amasijo de ropa rasgada
Estrepitosamente mezclada
Entre los efluvios marítimos
Y eyaculadas diseminadas.
Un amasijo entre las piernas
Cual océano donde navegar
En contubernio consensuado
Lago cristalino
Donde anidar del sofoco.
Su cabello cubre el fino rostro
Mitad revoltoso
Del cenit
Mitad apegado
De las gotas exhala su rostro.
Cara oculta a la luna
Escondiendo su sonrisa picaresca
Sin desvelar la línea placentera de sus cejas
El distendido guiño de su mirada
Ojos clausurados rememorando
El pliego de alegatos
Y la sentencia satisfactoria
… Sosiego, paz y calma.
Mientras un cigarro
Descansa en la comisura de mis labios
Neblina que relaja
Aromatiza aún más la estancia
Observa memorizando
Esas caderas que se ajustaban
Como sutiles agujas terapéuticas
Sobre el dobladillo de mi espalda.
Amaneciendo…
Aparca la oscuridad de la estancia
Revela rasgos ocultos tras la estela de la penumbra
Que solea mi figura desnuda
Modifica las derivaciones de mis ojos
Mi sutil mirada
Mis sentimientos aposentados
Sobre esa mujer de la cama.
O.


muchas gracias Paz
un honor tus palabras
un abrazo de viernes noche
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lo tienes siempre!!
abrazo
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muchas gracias maestro
buenas noches!!
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La imaginación pone las imágenes, pero nada sería sin estas letras que un buen poeta como tú ha dejado aquí. Sensual como casi todos. Un abrazo.
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Con tu permiso reblogueo esta magnífica publicación tuya hasta uno de mis baules-e donde guardo las excelencias de la Red
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Tremendamente sensual, poeta.
Un abrazo de viernes.
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