¡Ayúdame!
Se mi brújula vital.
No permitas que pierda
Mi yo de niño
Mi alma cándida
Mi corazón blanquecino.
O.
¡Ayúdame!
Se mi brújula vital.
No permitas que pierda
Mi yo de niño
Mi alma cándida
Mi corazón blanquecino.
O.

Gracias lincol
Qué bonita reflexión: el amor verdadero se demuestra más con acciones sinceras y presencia que con palabras repetidas. Saludos.
Gracias!!
Hermoso …
Gracias!!
muchas gracias!!
Me gustaMe gusta
Poquito, sencillo, verdadero, profundo y bonito.
Me gustaLe gusta a 2 personas