Abre…

Abre los ojos
Acércalos donde puedas ver
Las pulsaciones latentes
Del cobrizo fragmentado
Por el sordo grito del tuyo
Latido provocador susurrante
Que asocia inverosímilmente a ambos.

Uno susurra
Otro suspira
El mío ha dado el primer paso
Esperará algún día respuesta.

Ambos convulsionan estrepitosamente por separado
Sabiendo que trenzados en un mismo gambeteo promiscuo
El ritmo orgásmico ensordecería el atronador bullicio de una orquesta sinfónica.

Nos mostraron el camino… Un día…

Esperemos no muy lejano, nos demos cuenta, del obsequio recibido, estando capacitados para festejarlo.

Nos apeemos del vagón, y en una inverosímil estación reaccionamos conjuntados…

O.

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑