Un lugar…

Una casa vacía

De guardia una persona

Habitaciones polvorientas

Oscuras… Frías

Solo habitan deseos acallados

Solo sombras merodeando

De piso en piso

De alcoba en alcoba

Usurpando un lugar

Que no les corresponde

Que se mantiene en jaque

Para sus verdaderos ocupantes

Sombras que no sienten

Que entorpecen la memoria

Retuercen la mente

El corazón lidia con ellas

Porque este hogar le importa

Porque les pertenece

A él y a su contraparte

Siente, lucha y se arraiga

Porque mantiene la esperanza

De rellenerlo de nuevo con la que espera

Pasea por lo espejos

Lamenta la presencia que falta

… Su cuerpo se refleja

Al igual que la esencia de ella

Únicamente el tiempo

Y los sentimientos de su mente

Dictarán sentencia

Si los espejos recflectarán 

De nuevo su presencia

Una casa tranquila

Un hogar que espera

Una línea de la vida

Una luz que la ilumina

El espacio por el que transita

Una cama con vida propia

Que siente…

Recuerda…

Añora…

Cuando piensa en ocasos y amaneceres

Ahora se enfurece

Grita…

Llora

Se siente…

Se ve…

Como un trasto viejo en una alcoba

Ella…

La actriz principal

De las tragicomedias de ese par

De las más íntimas conversaciones

Se ha quedado sola

Recuerda…

Añora…

El olor y el aroma

Ahora…

Con su ropa impoluta

Espera…

Rememorando ecos de palabras

Pronunciadas sobre y bajo sus sabanas

Sintiendo ausencia claustrofóbica

Continúa notando nuestra presencia

A través de las hojas esparcidas

Como manta protectora

Donde describíamos diarias historias

Donde los poemas nacían y crecían

Durante las madrugadas

Cuando quedábamos a solas

Solo en ellas nos sigue sintiendo

Mientras no desespera

Odiando su condenada

Se cuestiona…

¿Hubo culpa propia?

¿O fueron los avatares ajenos?

… Lo mismo importa

El final el mismo…

Manteniéndose alerta

Limpia y engalanada

Por si regresan…

Sin darse cuenta

Que no está sola

… No ha caído en mi presencia

No ha notado…

Ni oído

Mi sigiloso caminar

Mi sosegada presencia

Solo tenía ojos

Para su dulce aroma

Que al igual que ella

Sigo esperando su vuelta…

O.

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑