Ayer… Hoy…

Creo que lo sabes…
Pero no me importa declararlo y si pudiera…
…¡Cuánto te echo de menos!

Por las mañanas…
Degustando ese  café cada cual ensimismados
Destilando preámbulos silenciosos
Tras lo cual se reinvierte la situación… Y una cháchara sin fin nos sume en una algarabía matinal

Tras tu matutino paseo…
Frente a frente nos encontramos
Continuamos o nos aposentamos
Mientras nos cogemos la mano
Fijamos las miradas
Sabiendo lo que cada cual está pensando
Y un beso y una caricia
Espontáneamente se involucran entre ambos

Por las tardes… Con la lluvia de por medio
Te recoges como un ovillo
Sobre un minúsculo espacio del sofá
Mientras te obervo y en silencio me voy acercando cubriendo el espacio reservado
Y de reojo me embelesas por la envolvente aura que emanas por tus poros

Por las noches…
Cuando se nos va diluyendo el tiempo
Mientras sobre mi pecho recostada te vas adormilando
Y de la mano te conduzco a la cama
Mientras espero en el anonimato… Que tras una lid con la sábana
Cierres los ojos
Y un suspiro generoso se haga eco
Del encadenado sueño que de ti se ha apoderado… Y un susurro y un beso te dan las buenas noches… Sin que despertarte de tu letargo

Y… Entre uno y otro cigarro… Alcanzo el bostezo que me llama a tu lado.

Recuerdos en mi mente
Que se reproducen a diario
Que a estas horas de tranquilidad
Me vienen a la mente.

Ahora…
Sería distinto
El ecosistema diario
Pero seguiría siendo lo mismo
Con condicionales diferenciadas
Aunque dispondríamos de menos tiempo
Sería como antaño.

Tal vez…
Incluso más intenso el cotidiano
Por las ganas de pasar juntos
Esos instantes sisados al diario.

O.

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑