Una pareja cualquiera…

La poesía son las palabras
Cuando describo en la distancia
Cuánto la quiero
Lo que me genera
… El pensarla
… El recordarla
… El poder verla
… El poder tenerla
Que expueta frente a su mirada
Cerraría el círculo que engloba el sentido interno de mis sentimientos por Ella.

Porque cuando deletreo «TE QUIERO»
No son solo letras…
Lleva implícito cuánto la deseo
La amplitud de lo que siento
Por cada poro de su cuerpo
Por cada neurona de su mente
Por latido de su pecho
Por la danza de su alma.

Es su momento y su lugar… Donde nadie que no desee Ella será capaz de entrometerse ni de encontrar

Partiendo de la base…
De que el amor no duerme
Unas veces delirante
Otras sosegado
Subiendo y bajando
Bajando y subiendo
Abajo y arriba
Abajo y arriba
Un vaivén diario
Un ajetreo permanente
Te envuelve en la locura
Por la pasión que ejerce
Es el sentimiento
Más profundo
Más íntimo
Se posiciona perenne
Entre dos personas
Donde de antemano sabe
Que podrá resguarnecerse
Un aroma independiente
Una esencia que inhalas
Se inmiscuye tan profundo
Que sin ella te pierdes
Ahí…
Si sabrás de su poder
De lo que es doler
Cómo y cuánto
El alma se contorsiona
La mente convulsiona
El cuerpo permanece inerte.

Por irte dando tiempo
A base de que te fueras aclimatando
Que fueras cogiendo el rumbo
Y acomodándote a la situación escogida
Solo me sirvió para irte perdiendo por el camino

Como bien dijiste un día

«Para que te vayas cansando»… «Para que te fueras acostumbrando
… A no verme
… A no pensarme
… A irme echando de tu cabeza»

Reconozco… Y tienes toda la razón…
Que intentando no agobiarte
… Me agobiaba a mí mismo
La ansiedad me podía
De ahí cualquier excusa
Cualquier gilipollez escribía o decía

Sin darme cuenta
Que debería haber hecho
Todo lo contrario…
… Dejarme de las palabras pusilánimes
De poesías amorosas sin tener constancia si las leías… Ni si te podrucían algún sentimiento

No volveré a preguntarte

-¿Cómo estás?

Solo deseaba saber cómo estabas
Por ese nuevo lugar donde te fortificaste… Si la cabeza te jugaba malas pasadas
Saber cómo ibas tras semejante trasiego de gentío y horarios desconcertantes

Nunca fue por cotillear
Ni por tenerte controlada
Porque de sobra sabía la respuesta que medarías…

Te revolverías y me dirías que no lo necesitabas
Que tú sola te apañabas y salías adelante
Como por costumbre tenías… y contiúas teniendo

Que únicamente me decías «bien»  por no preocuparme o evitar contarme… Según el momento que te pillase… Una escueta palabra… O una eterna charla… Solo cortada por las necesidades diarias

Mi único afán ha sido que seas feliz y que estés bien de mente, cuerpo y alma… Y mi único «pecado» es amarte

Pero esa ansiedad de mierda terminaba siempre con la misma pregunta
Ojalá me hubiese podido cortar la lengua…

– ¿Cuándo vas a bajar?
– ¿Quieres que suba?
– ¿Cómo nos vamos a ver?

¡Joder cómo me arrepiento!

Intentando tranquilizarte… Iba consiguiendo todo lo contrario…
Por no pensar que el tiempo dedicado
era el disponible en tu trajín diario

Siempre has dicho…

-Si hay que hablar se habla
Si discutir… Se discute
A veces será uno y otras el otro quien la razón lleve

Pero solo con palabras se puede hablar, discutir o disculpar
… No con silencios que no dicen nada

No voy a preguntarte más

-¿Dónde estás?
¿Qué hicíste?
¿Decidiste bajar al Mediterráneo
O continúas en el Cantábrico?

Tampoco te voy a pedir que me aclares
Si aquella videollamada solo fue un error
O simple patinazo del teclado
O una intención descartada

Lo único que te voy a decir con verdaderas palabras
Que las últimas veces que nos comunicamos
Parecía que la lima iba haciendo su trabajo
Que todo estaba bien… Íbamos hablando
… Que nada había cambiado

Y sin más… De repente…

De la noche a la mañana… ¡Un zasca!

– Hay “cosas y motivos”

Mi cabeza no comprende
Y mi mente no consigue hilvanar
Por muchas vueltas que daba… Imposible comprender qué acababa de suceder…

-¡Me has cansado!
-¡No eres el hombre para mí!

¿Cómo de un día para otro
Un cambio tan drástico?… Seguía siendo el mismo que cuando íbamos hablando…
Es más te puedo asegurar que incluso mejorado
Dejando atrás esos delirios, desvaríos y estridencias
Moviéndome con un macuto que ha expulsado el ansia acumulada
Y sin tener nadie a la espera

Tenías y tienes libertad completa
Estuviste donde elegiste
Y por mucho que te lo pedí… Te pedí la oportunidad de ir para compartir

Con la única idea de «sumar»

Reconozco… Que intenté dejarte tranquila para no ser un estrago desesperado
Aunque admito que en ciertos momentos
El ansia de estar a tu lado y tenerte cerca me superaba
Me volvía reiterativo con preguntas inoportunas
Chácharas sin sentido que nacían solo por la lejanía
De tu ausencia y la distancia
… Tal vez nada de eso habría sucedido
Si hubiera podido estar a tu lado
Siendo un apoyo en tu ajetreo diario
Para hacerte más llevaderas los quehaceres cotidianos

Íbamos hablando poco a poco
Limando esas asperezas que venían de antaño
Con la intención de ir yendo paso a paso
De vernos a la vuelta
Y ver si la chispa volvía a encender la chimenea

Pero las ganas de verte jugaron mala pasada
Subí a darte una sorpresa
Consiguiendo el resultado contrario
… Destronar tu tranquilidad Y ponerte aun más nerviosa
Sacándote de quicio
Desequilibrando tu estatus

Sé que puedo ser exasperante por persistente
Que en exceso recalcitrante
Volviendo a las mismas preguntas y a los mismos temas
Pero solo puedo decir en mi alegato
… Que lo hacía por el miedo a perderte
Miedo a que mi recuerdo se fuera diluyendo

Me contaste que estabas pensando en comprarte una autocaravana
Porque alquilar un piso hoy en día se ha vuelto inasumible
Y de sopetón me sueltas el ¡zasca!

-¿Qué problema tienes con la autocaravana?
¿Acaso no puedo comprármela?

Después de tantos años
Y de la confianza que teníamos y creo que tenemos
Podrías habérmelo dicho

-Para ya con tus tonterías
Me estás agobiando

Habría sido más fácil para que me hubieras frenado… Aunque «debería» haber sido yo mismo el que tendría que haberlo sabido y haberme callado… Por lo que te pido perdón por no parar cuando debería haber sido bastante más paciente y menos desatinado

No volveré a preguntar

¿Has comprado la autocaravana?

Me encantaría que lo hubieras hecho
Que estuvieses disfrutando de ella…  Por las anécdotas que has contado… Debe se emocionante… Aunque también agotadora por el trabajo que acarrea

¡Nunca te he juzgado!… Incluso te dije que era una buena idea
Sabiendo como sabes dónde podrías encajarla 
Para que no fuera en las afueras o sitios perdidos
Que te creasen problemas

Tras un tiempo callada…
Te escribo que

– No sé qué más hacer

Que no hablas, que lees los wasaap o los miras… Pero callas
Y cuando hablas… Un ¡zasca!

-¿No sabes qué más hacer?
Tú por tu lado y yo por el mío

Es muy difícil hablar con un contestador automático

Pero siento decirte
Que no comparto el veredicto

Que deseo continuar el mismo recorrido e irme acercando cuando llegue el momento que me des chance para un café en alguna parte
Aunque tenga volver sobre mis pasos y seguir las pistas de tu camino

Eres totalmente autónoma e independiente
Has logrado vivir como deseas y trabajar en lo que quieres
Sin tener que depender absolutamente de nadie

Antaño el dinero parecía el problema por el miedo a la dependencia
Ahora que tienes tu camino… Tendrás tus propias batallas
Como las tenemos todos en esta mierda de tiempo en el que vivimos
Tú tienes tu trabajo y yo tengo el mío.

¿Por qué no comenzar por un “buenos días”, o un simple “hola”?
¿Por qué no ir hablando?
¿Por qué no ir viéndonos?

Nunca se me pasaría por la cabeza aparecer en tu trabajo… Eso es sagrado… Y únicamente conseguiría volver a ser el mismo soplagaitas de antaño

Ni te voy a decir la chorrada
De que me voy a montar una acampada
Al lado de tu autocaravana
Si es que al final te la compraste

Pero si una casa cercana
Como la que estuve mirando
En una u otra ciudad… Me es indiferente
Siempre que esté cerca de ti

Hablar con tranquilidad y sin estridencias
Sin memeces… Ni lisonjas embaucadoras
Ni preguntarte estupideces para sacar a pasear la lengua
Y volver a las andadas que tan buen resultado me han dado

Deseo continuar hablando como antaño… Cuando dispongamos de unos momentos entre tu trabajo y el mío
Deseo la oportunidad de poder ir acercándonos… En momentos puntuales… Cada vez más cercanos

Y si ves, sientes, que no queda chispa alguna que sea capaz de volver a encender la llama
… Tal cual he llegado
Me marcharé…
Te dejaré en paz y sosiego
A tu libre albedrío
Para que vivas como desees y seas feliz

Esa felicidad tuya también es mi mayor deseo
Aunque crea que podrías ser más feliz conmigo que sin mí
Pero esa es una decisión que te corresponde a ti
… Y bien sabes que siempre ha sido así

Siempre hemos hablado
Mezclados con momentos de silencio innecesarios
Pero esta vez has soltado el golpe y has escondido la mano
Y aunque veas los wasaps
Silencio guardas

Sé que te has acostumbrado a estar sola por circunstancias añejas
Pero cuando hemos convivido
Ambos hemos tenido libertad completa

No pierdes nada por volver a intentarlo
… A mí me merece la pena
Porque te quiero desde aquel primer encuentro marcado por un simple «hola»

Aunque te empeñes en esconderte
En cualquier
En tu silencio
… Yo seguiré buscándote

Y si no eres tú la que diga… ¿Dónde y cuándo?

Seré yo el que lo diga con otras veces

-¡Estoy aquí!

Tal vez no reciba respuesta
O la que reciba sea...

-Tarde
Estoy en.…

Aun así no cejaré en mi empeño… Porque lo que más deseo es tener un hueco en tu vida… Poder compartir esas pequeñas cosas cotidianas… Que en este tiempo en el que vivimos se han convertido en bienes de lujo… Unos momentos indispensables al alcance de unos pocos afortunados

¡TE QUIERO!

O.

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