No cuento las horas
Ni días
Ni semanas
Ni meses…
El desafiante tiempo
Depende…
De la inoperancia
De los «veladores»
De los derechos fundamentales
De aves de paso
Que se abren puertas
Para ellos
Y sus congéneres
Trinchando el pavo
Mientras los ciudadanos
Están en babia
Lo veo… Pero no me pidan que lo asimile… Ni que sumiso sea ante la abusividad de mis «congéneres»
Del maltrecho país al que nos han condenado
Buitres
Hienas
Y cadáveres desmenuzados.
La soledad se personifica
En un vulgar sapo
En una descreída cenicienta
En una condecoración de huelgas
Una tras otra…
Derrochando buenas palabras
Funestas demagogias
Una quiebra vaticinada
Cuando se descerraje
La caja de Pandora
Descubramos…
Que han saltado la Banca
… El Casino quebrado
Las plagas de Egipto
Nos van a parecer un regalo
Qué pecado hemos cometido
Justificaciones de ignorantes
Que aún niegan lo evidente
Esperpéntico desbarajuste
De la Patria que fuimos antaño
Renegamos
De nuestra propia historia
De la verdad por la que nuestros abuelos lucharon
Falseando documentos
Pregonando lo que no han estudiado
Chismes
Noticias tendenciosas
Un sinfín de información
Un colapso de inteligencia
Un destronado corazón
… Llora
Al ver semejantes personajes
No de pena
De rabia
De ganas de repartir estopa
Darle chesca
Cabezas rueden
Como en la revolución francesa
Lo que somos
… Sin nombre
Lo que seremos
… Ni pensarlo
Cuando Ella haga su trabajo
Uno tras otro los cadáveres vayan pasando…
O.


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