No quedaba lugar para la piedad, únicamente rabia, ira y sufrimiento. Cuanto más daño se le causase, más humano parecería. Ni rey, ni Dios, sería solo un hombre. Solo un pobre demente que se arrastraba, lloraba y sufría. No tenía nada de divino, y a cada paso que daba, poco de humano quedaba. Directo al... Leer más →


Tu texto tiene una intensidad muy bien medida, LyS. Las imágenes de pasión y ritmo que vas encadenando crean una…
Igual para ti
Buena semana
Hay momentos para las palabras y otros las mirada La unificación sería.....
Gracias por tus palabras maestro Puede que sea que esa sensibilidad unida almor me produzcan lo que es inhato en…