Ese hombre…

¿Recuerdas aquel hombre
de ojos perdidos
desesperado por encontrar
Lo que andaba buscando
Desde el ocaso al amanecer
Reiterándose en tiempo y acto?

Cuando entraste en escena
Enfrentado vuestros pasos
Concatenando vuestros cuerpos
Vuestras miradas calibrando
Mientras el espacio que os separaba iba menguando

Milímetros entre ambos
Tus ojos temblando
Los suyos tiritando
Por ser presentados
Continuando ése diálogo
que tantas palabras
habíais utilizado

Y…
Cómo claudicaron
Cómo compaginaron vuestras miradas
Cuando tuvísteis la osadía
De adentraros en vuestras almas
Abriendo la puerta de los latidos
Deshilachando vuestras mentes
Un indemne presente os entregásteis
En ese delicado lace
En ese delirante trance

¿Recuerdas a ese hombre
Que aguarda impertérrito delante de tu casa?
Esperando que salgas por la puerta
Le dediques un hola
Un sueve beso
Cojas su mano
Inaugurando un sosegado paseo
Gemelo del ritual del primer momento

Aquel que se abrió bajo la sombra de aquel árbol
Sobre en silencioso banco
Guardaespaldas sentimental
Y una refrescante fuente
Envoltura refrescante
Donde se plantó la simiente
Esperando que se recolecte
Cerrando el círculo creado.

O.

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