Te…

Te sieto…
Deslizándote como la brisa
En tu paseo matinal
Tus gestos y ademanes
Sonrisas y risas
Penas y tristezas
Detonaciones y algarabías
Cuando entre el gentío
Te diluyes en tu vaivén diario

Te siento
Cuando duermes
Aireando el interior
Con tu pierna sobre la sábana
Y la almohada amarrada
Con un lado vacío
Al otro lado de la cama

Te siento…
Cuando con ambas manos sostienes la taza
Haciendo malabares para inhalar el cigarrillo
Asimilando el despertar
Con un tiempo intrínseco
Donde el pensamiento
No tiene espacio

Te siento…
Cuando sobre el sofá te expones acurrucada
Tras una infinita jornada
Sin nadie te masajee tus articulaciones
Que sobre su pecho te desahogues
Y entre sus brazos te acurruque
Sobre su cuero te pierdas
Y el sueño vaya dibujando
Con la mirada le pidas
Llevarte a la cama

Te siento…
Cuando te peleas con las sábanas
Hasta alcanzar la postura adecuada
Y vas cerrando los ojos
Mientras te observa expectante
Esperando que el sueño
Te encuadre

Te siento…
Pero no te presencio
En cada momento
En cada espacio
En cada acción
… Te siento

Y únicamente puedo sentirte
Sin la posibilidad de tenerte
Porque ir paso a paso desconectados
No es lo mismo
Que compartir un habitáculo
Con dos cuartos
Cada cual en el propio
Permitiendo que el tiempo dictamine sentencia.

O.

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