Instante…

Sentado en un céntrico café
Observo a los viandantes
Esperando que entre la multitud
Renazca una silueta bronceada
Con paso enérgico
Sin fijarse por las prisas
O fijándose sin dar pistas
En lo que la rodea mientras camina

De lejos…
Un aroma existencial me llama
Giro sobre mí mismo
Mientras entre el barullo rebusco
… Y veo

Laten mis ojos incrédulos
Por capturar la escena
En un escenario tan apretado
Que sería un milagro dar con lo buscado

Una sonrisa se dibuja en mi rostro
Aun a sabiendas de no ser visto
… Pasaste cual huracán
Cual tormenta otoñal
A ese paso legionario
Sin saber si vas o vuelves
De tu destino cotidiano

Una mirada como un faro te sigue
Sin querer incomodar tu estatus
Un caminar excitado
Mientras voy discerniendo
Qué decirte cuando el semáforo se apiade
Reuniendo nuestros cuerpos
Y te gires ciento ochenta grados

El corazón lo sabe
La mente le corresponde
Las palabras saldrán por si solas
Fluyendo o a trompicones
… O únicamente el silencio
Será el encargado de resolver el entramado…

O.

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑